Un reciente estudio del médico Jorge Tartaglione revela datos interesantes sobre los lugares donde las personas viven más tiempo y lo que se necesita para lograrlo. En su columna de salud, el especialista afirma que la longevidad está determinada en un 75% por nuestras decisiones y solo un 25% por nuestra genética.
La influencia de la fe y la comunidad
Según Tartaglione, uno de los lugares con mayor expectativa de vida es Loma Linda, California, donde la religiosidad juega un papel fundamental. «Las personas que aquí viven tienen, en promedio, diez años más de vida gracias a su fe y su estilo de vida saludable», indicó el médico.
Hábitos alimenticios que marcan la diferencia
Otro ejemplo es Costa Rica, donde los habitantes superan los 80 años de vida gracias a su dieta rica en frutas tropicales y un ambiente relajado. Tartaglione también resaltó la importancia de la actividad física en la isla de Icaria, Grecia, donde los residentes caminan diariamente, lo que contribuye a su longevidad.
El poder de la dieta natural
En Cerdeña, Italia, la alimentación basada en productos frescos y naturales es clave. «Lo que consumen proviene directamente de la tierra y el sol, lo que les brinda una vida más saludable y prolongada», explicó el médico. En este sentido, los ultraprocesados son considerados perjudiciales por su falta de nutrientes.
Un propósito diario en Okinawa
Finalmente, Tartaglione menciona a Okinawa, donde los habitantes viven bajo el lema de mantener un propósito diario. «No se trata de realizar grandes hazañas, sino de disfrutar pequeñas actividades cotidianas, como compartir un mate o salir a pasear al perro», comentó.
Claves para una vida larga y saludable
El especialista concluye su análisis enumerando las claves para vivir más tiempo: una alimentación saludable, actividad física regular, vida social activa y tener un propósito de vida. Estas son las características que comparten los habitantes de las regiones con mayor longevidad.
Fuente: La Nación


