Cynthia y Gabriel, quienes prefieren ser llamados Cyn y Gaby, compartieron una conexión especial desde su adolescencia, aunque solo uno de ellos se enamoró en ese momento. Años después, una serie de casualidades los llevó a reencontrarse y explorar la posibilidad de un amor duradero.
Gaby, originario de Brasil pero criado en Argentina, comenzó a trabajar en una feria en Munro a los 17 años. Allí, conoció a Cyn, quien trabajaba en un puesto de ropa. Durante su tiempo en la feria, Gaby no pudo evitar enamorarse de Cyn, aunque sus interacciones se limitaban a breves saludos diarios.
Después de cuatro años, ambos abandonaron sus trabajos sin poder mantener el contacto. Sin embargo, en 2014, el algoritmo de Facebook les presentó la oportunidad de reconectar. Gaby envió un mensaje, pero Cyn, en ese momento en una relación, no respondió.
El destino volvió a jugar su carta en 2025, cuando Gaby, durante una cena, vio una foto de Cyn en el perfil de Instagram de una amiga. Reconociéndola al instante, decidió que debía contactar a Cyn nuevamente. Esta vez, la respuesta fue afirmativa: «Sí, me acuerdo de vos».
La pareja acordó una cita y fueron a ver la obra «Prima Facie», que resonó especialmente con Cyn, psicóloga especializada en violencia de género. La cita continuó con una cena, donde la conversación fluyó naturalmente, y al final de la noche, compartieron su primer beso.
Desde entonces, Cyn y Gaby han disfrutado de una relación que ha superado las expectativas de ambos. Conociéndose más en cada salida y evento, han encontrado en su amor un equilibrio entre la pasión y la estabilidad. Gaby reflexiona sobre su relación, recordando una conversación sobre el tipo de amor que desean: «¿Querés un amor que dure o que arda?». Cyn eligió que ardiera, y así, su historia continúa.
Fuente: La Nación


