El horario de verano en Nueva York finalizará el 1° de noviembre de 2026, momento en el que los residentes deberán atrasar sus relojes una hora para volver al horario estándar de la zona este. Este ajuste se realizará a las 2:00 AM (hora local), permitiendo a los neoyorquinos disfrutar de una hora adicional de descanso esa madrugada.
Según el sitio Time and Date, esta modificación no solo facilitará amaneceres más tempranos, sino que también adelantará la puesta del sol durante las tardes de otoño e invierno. Es importante que los habitantes de la ciudad revisen sus relojes analógicos y manuales antes del sábado 31 de octubre, ya que los dispositivos electrónicos realizarán la actualización automáticamente.
Una vez que el horario estándar entre en vigor, se mantendrá hasta el inicio del período primaveral en marzo de 2027. Este cambio también coincide con la llegada de temperaturas más bajas, que pueden traer las primeras nevadas a la región.
Primera Nevada de Otoño en Nueva York
De acuerdo con el Farmer’s Almanac, la primera nevada medible del otoño varía según la ubicación en el estado. En el norte, lugares como Saranac Lake suelen registrar su primera nieve alrededor del 23 de octubre. Otras localidades como Binghamton esperan sus primeras precipitaciones hacia el 1° de noviembre, mientras que ciudades como Syracuse, Buffalo y Rochester proyectan la llegada de la nieve entre el 5 y el 8 de noviembre.
En Albany, se espera que la primera nevada ocurra hacia el 16 de noviembre. Por su parte, en Poughkeepsie, la fecha estimada se sitúa hacia el 30 de noviembre. En la ciudad de Nueva York, el promedio histórico indica que la primera nevada medible se presenta alrededor del 7 de diciembre, mientras que en Islip, Long Island, se pronostica que las nevadas comiencen hacia el 14 de diciembre.
Proyecciones Climáticas para Nueva York
Los pronósticos meteorológicos de The Old Farmer’s Almanac para la temporada 2026-2027 sugieren que las temperaturas invernales estarán por encima de los valores habituales en el corredor atlántico. En cuanto a las precipitaciones y acumulación de nieve, se anticipan niveles ligeramente inferiores a los promedios históricos.
Se prevé una combinación de lluvia, aguanieve y nieve húmeda, con períodos de descenso térmico significativos a inicios y mediados de diciembre, así como en enero y febrero. Las tormentas más intensas están pronosticadas para finales de noviembre, mediados de enero, finales de febrero y en los últimos días de marzo, dependiendo de las trayectorias de las tormentas, lo que puede resultar en lluvia congelante o acumulación de nieve en los condados del sur.
Fuente: La Nación


