Más de 700 ex trabajadores de Flybondi, con Leonardo Scatturice como principal accionista, enfrentan una situación crítica tras permanecer más de tres meses sin recibir las indemnizaciones por despidos y los acuerdos de retiro voluntario previamente pactados. La empresa se encuentra en silencio, sin brindar información acerca de los plazos de pago ni sobre la regularización de las deudas, según informan los afectados.
Ante la falta de respuesta por parte de la compañía, los ex empleados han comenzado a iniciar acciones judiciales para hacer cumplir los acuerdos que Flybondi había reconocido formalmente. Este conflicto no solo afecta a quienes fueron despedidos, sino también a aquellos que aceptaron retiros voluntarios, siendo la mayoría de los acuerdos firmados por Verónica Fúnes, directora de Recursos Humanos de la empresa.
A pesar de contar con el respaldo del SECLO, las obligaciones asumidas por Flybondi no han sido cumplidas, lo que genera una situación de incertidumbre y desgaste económico para muchas familias. Cada incumplimiento obliga a los ex empleados a abrir nuevos expedientes judiciales, lo que permite a la empresa dilatar pagos que ya fueron reconocidos.
La crisis se agrava: falta de sueldos y cobertura médica
La situación se complica aún más para los trabajadores aún en actividad, quienes no han recibido sueldos de junio y julio ni el aguinaldo correspondiente. Esto ha creado un ambiente de temor y hostigamiento que inhibe los reclamos públicos, aumentando la tensión dentro de la empresa. A partir del 6 de agosto, la falta de pago de aportes dejó a empleados activos y ex trabajadores sin cobertura de medicina prepaga y obra social, afectando tratamientos médicos esenciales.
Impacto en pasajeros y proveedores
El conflicto laboral también repercute en otros sectores vinculados a Flybondi. Cientos de miles de pasajeros aún esperan reembolsos por vuelos cancelados en los últimos ocho meses, mientras que proveedores han estado sin cobrar durante meses, incluso en casos con planes de pago previamente acordados. Además, la empresa mantiene deudas millonarias en tasas e impuestos con organismos públicos, afectando la relación con el Estado Nacional y las provincias.
Repercusiones internacionales y cuestionamientos en Argentina
La crisis operativa de Flybondi ha tenido repercusiones en el ámbito internacional. En Brasil, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) ha decidido restringir la venta de pasajes de la compañía debido a un elevado número de cancelaciones. Sin embargo, en Argentina, Flybondi continúa comercializando pasajes a pesar de sus incumplimientos, lo que genera cuestionamientos sobre la aprobación de planes operativos por parte de la ANAC argentina.
La falta de acción del gremio que representa a los trabajadores ha reabierto el debate sobre la capacidad de los sindicatos para defender a sus afiliados en situaciones de crisis, especialmente cuando dependen de la misma empresa que enfrenta el conflicto.
Un problema que trasciende lo laboral
Con una operación que ha abarcado más de 15 provincias argentinas, las irregularidades de Flybondi han evolucionado de un conflicto laboral a un problema social de alcance nacional e internacional, involucrando a trabajadores, pasajeros, proveedores y organismos reguladores. Los ex empleados piden que se garantice el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la empresa y que se tomen medidas por parte de los organismos competentes para proteger sus derechos fundamentales. Mientras tanto, los expedientes judiciales continúan acumulándose y el silencio de Flybondi agudiza una crisis que compromete la confianza en su operación aérea.
Fuente: NA


