Un pescador ha sido rescatado tras haber permanecido 15 días atrapado a aproximadamente 90 metros de profundidad en un sumidero inundado. Erasto Crisanto Valdéz, de 31 años, había desaparecido mientras pescaba junto a su padre en un cenote de San Francisco La Paz, en Veracruz, México, el pasado 23 de julio.
Después de más de dos semanas sin rastro, los equipos de rescate habían dado por muerto al pescador y se encontraban únicamente preparados para recuperar el cuerpo. Sin embargo, sorpresivamente, Erasto fue encontrado con vida, atrapado en una cueva con una bolsa de aire, a más de 100 metros bajo la superficie.
El hallazgo se produjo el pasado jueves, gracias a un equipo internacional de exploradores procedentes de México, Alemania, Estados Unidos y la República Dominicana, quienes enfrentaron condiciones de frío y humedad en la oscura cueva.
Carlos Jiménez, uno de los exploradores mexicanos, calificó el rescate como un “milagro”, afirmando que “Dios tenía otros planes” para Valdéz. Tras su rescate, Erasto expresó su gratitud: “Gracias, Dios, por darme otra oportunidad en la vida y por permitirme volver a ver a mis hijos y a mi familia”. También describió su experiencia como “un milagro increíble”.
Tras ser rescatado y colocado en una camilla, Erasto fue diagnosticado con deshidratación y desnutrición severas después de haber pasado más de dos semanas sin alimentos. Fue trasladado de urgencia a su ciudad natal, Uxpanapa, para recibir el tratamiento adecuado. Su recuperación fue rápida y ya ha regresado a casa, donde fue recibido con una gran celebración por parte de familiares y vecinos.
Fuente: La Nación
