El panorama empresarial argentino está experimentando una transformación significativa. En los últimos años, un grupo de empresarios locales ha logrado hacerse con activos que anteriormente eran controlados por multinacionales, destacándose en el sector energético, que ha visto un notable crecimiento y atrajo importantes inversiones.
José Luis Manzano ha sido una figura clave en este proceso, recientemente asegurando el control de Metrogas, la principal distribuidora de gas del país, mediante una oferta de US$780 millones a YPF. Manzano, quien ya poseía un 9,23% de participación en Metrogas a través de Integra Gas Distribution, está bien posicionado para asumir el control operativo de la empresa. Además, su participación en la compra de Telefe y su asociación con Mercuria Energy Group para adquirir activos de Raízen bajo la marca Shell son ejemplos de su creciente influencia en el sector.
Otro empresario destacado es Marcelo Mindlin, quien ha realizado múltiples anuncios de inversión a través de sus compañías. A principios de este año, se convirtió en accionista y presidente de Loma Negra, cementera que volvió a manos argentinas. Mindlin también está invirtiendo en el desarrollo de yacimientos petroleros y la expansión de la capacidad de transporte del gasoducto Perito Moreno, con inversiones que superan los US$4500 millones en total.
Miguel Galuccio, CEO de Vista Energy, ha consolidado su empresa como la segunda productora de petróleo en el país, realizando adquisiciones clave en la región de Vaca Muerta. Sus inversiones han superado los US$6500 millones, destacando su compra del 50% del bloque La Amarga Chica por US$1200 millones.
Los hermanos Patricio y Juan Neuss han establecido una posición sólida en el sector eléctrico, adquiriendo importantes distribuidoras y centrales hidroeléctricas. Recientemente, lograron la adjudicación de Transener, lo que les permite operar en toda la cadena eléctrica del país.
En el ámbito aéreo y postal, Leonardo Scatturice ha tomado el control de Flybondi y OCA, aunque estas adquisiciones han enfrentado desafíos operativos significativos.
Esta dinámica de crecimiento local se contrapone a la retirada de diversas multinacionales. Compañías como Raízen, Petronas, y Telefónica han reducido su presencia en el país, lo que señala un cambio en el paisaje empresarial argentino. Raízen, por ejemplo, vendió su red de estaciones de servicio Shell y su refinería, mientras que Petronas se retiró completamente tras vender sus activos en el bloque La Amarga Chica.
El grupo Techint, que históricamente ha sido un líder en el sector energético, ha enfrentado una serie de derrotas en licitaciones recientes, lo que indica un cambio en la competitividad del mercado, donde nuevos actores están comenzando a tomar la delantera.
Fuente: La Nación


